Termas de Quinamávida

Desde que partimos, el trayecto fue pánoramico, el deslumbrante camino de precordillera hasta llegar a las termas. Al llegar, me recibió un oasis de tranquilidad: jardines floridos, un centenario bosque de eucaliptus y cerros que abrazan el complejo termal. El emblemático Hotel Quinamávida deslumbra con su arquitectura acogedora y ambiente chileno encantador.
El complejo cuenta con numerosas piscinas: dos termales techadas a una reconfortante temperatura cercana a los 37 °C, una semi-techada y una al aire libre, todas rodeadas de naturaleza. Relajarme en esas aguas cálidas, sintiendo el calor disolver el estrés, fue tan reparador como mágico, habitación era cómoda, limpia y con todo lo necesario.
Desayuno, almuerzo y cena fueron buffet incluidos: platos caseros, abundantes y sabrosos. Comer con vista al bosque y terminar con un postre tradicional fue una experiencia que aún recuerdo con cariño.
Beneficios terapéuticos
Las aguas de Quinamávida han sido declaradas «fuente curativa de aguas termales» por el Ministerio de Salud, reconocidas por sus propiedades para aliviar afecciones como artritis, problemas de piel, reumatismos y estrés. El barro mineral también aporta efectos terapéuticos notables.

Si estás buscando una escapada mágica, relajante y bien organizada, Termas de Quinamávida es una opción maravillosa. Ideal para parejas, familias, grupos y quienes desean mimarse. Como Turismocrissan, prometo que no solo te sorprenderá a ti, sino también brindará recuerdos únicos para compartir en tu blog, redes o con tus amigos, quedate atento para el próximo viaje a este lugar de ensueño.
¡Prepárate para sumergirte en aguas cálidas, paisajes idílicos y experiencias que recargan el espíritu!